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Mirando hacia muy atrás

Antes de nada lean, por favor, esta información publicada ayer, que hoy se repite en otro periódico. Como se puede ver dice claramente que la Delegación de Educación prohibió la celebración de una asamblea de la Campaña por la bajada de ratios escolares, en la que se integran más de treinta organizaciones y colectivos en defensa de la escuela pública.

¿Se habrán celebrado las demás?

Dice la Señora Delegada Territorial de Educación que no ha habido tal prohibición, sólo se ha recordado a la dirección del centro que en cumplimiento de la nueva normativa (expresada en una circular) si no se ha pedido autorización con siete días de antelación, no se puede llevar a cabo.

¿Dónde queda la autonomía de los centros si una directora, o un director, no puede autorizar una reunión en horario que no interfiere con las labores docentes, y más si está relacionada con asuntos educativos? ¿Habrá que pedir permiso hasta para respirar?

El ambiente que este gobierno está introduciendo en la escuela andaluza se está volviendo asfixiante. No es solo que se necesite autorización para actividades propuestas a partir del 20 de noviembre, es que la organización de la actividad y el contacto con las personas o entidades actuantes se realizarán desde la Delegación, que establecerá las directrices oportunas.

Está muy clara la pretensión de que la escuela pública se limite a enseñar, que no a educar. Limitarse a las matemáticas, o la geografía, sin salirse del guión. A educar en valores lo llaman adoctrinar. Pero según su criterio los centros privados, católicos en su inmensa mayoría, no adoctrinan, aunque esté en su ADN impartir doctrina.

No tienen idea de lo que cuesta organizar actividades diferentes a las clases en el aula. Y si cada vez que se pretenda hacer algo distinto el profesorado se encuentra con críticas, trabas y problemas, ¿lo seguirá haciendo? Así se mata la iniciativa, la ilusión, las ganas de trabajar.

En esta comunidad no se ha hablado del pin parental pero se ha inoculado el germen. Aquí no se anuncian los recortes de derechos: se hacen sin más(1). Cada vez se realizan menos actividades de las que a los amantes del pin no les gustan, por si luego algún padre o madre protesta y tenemos problemas. O se les pide a las familias consentimiento para actividades incluidas en el PAC y por tanto aprobadas de forma expresa. No hace falta pin, ni pon. Ya nos autocensuramos.

Parece que haya mucho interés en que volvamos a sentirnos como algunos, y especialmente algunas, ya nos sentimos hace muchos años, en tiempos del franquismo: dependientes, acogotadas, sin libertad para casi nada que no entrara en la cuadrícula del esquema de funcionamiento que se nos había asignado, en nuestro papel. Creíamos haber salido definitivamente de allí pero parece que quieren que volvamos, aunque no lo digan de esa manera y lo hagan de forma muy sibilina. Y lo malo es que les estamos dejando. Nos está pasando como a la rana metida en agua fría puesta al fuego. Como no espabilemos cuando queramos reaccionar será tarde.

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(1) Un ejemplo: En Castilla y León ese señor cuya única función es decir barbaridades y tonterías para crear polémica y salir en los medios (una forma de hacerse publicidad que les funciona) dijo aquello de hacer que las mujeres que pretender abortar escuchen el latido fetal y vean una ecografía 4D, aunque no entiende mucho de embarazos. Y se armó la más grande. En Andalucía el asesoramiento a las que pretenden hacer lo mismo está en manos del grupo antiabortista Red Madre al que ya se han pagado más de doscientos setenta mil euros de dinero público y cuya misión es obvia, como explica aquí Angel Munárriz.

Bajar la ratio

Cuando hay acuerdo en que mejoraría la calidad de la enseñanza no se entiende que no se le dé publicidad a esta oportunidad que ha costado trabajo conseguir.

Marea Verde hace un llamamiento a la comunidad educativa para manifestar su apoyo a la bajada de ratio
ILP: El día 14 de diciembre la propuesta de ley se discutirá en el Parlamento andaluz

El movimiento para la defensa de la escuela pública, Marea Verde Jerez, ha hecho un llamamiento al conjunto de la comunidad educativa: docentes, familias y alumnado, para que muestren públicamente su apoyo a la iniciativa legislativa popular por la bajada de ratio en la escuela pública andaluza, que se discutirá y votará este catorce de diciembre en el Parlamento andaluz.

La reducción del número de alumnos y alumnas que un o una docente tiene que atender en su aula es una antigua reclamación de la comunidad educativa que ha cobrado un especial impulso a partir de la reducción del número del alumnado por aula que se produjo a causa de la Pandemia de Covid del año 2019.

Existe una amplísimo consenso entre los expertos en educación, el profesorado, las familias y el alumnado, en que una reducción de la ratio repercutiría de manera inmediata en una mejora de la calidad.

La rebaja de ratio por ley, supondría la posibilidad de una atención más personalizada al alumnado, lo que permitiría una mayor dedicación al alumnado NEAE, y sería un paso fundamental en el camino a lograr una auténtica Educación inclusiva, tal y como recoge sobre el papel la legislación educativa actual.

La discusión en el Parlamento andaluz de esta propuesta de ley es el resultado de la recogida de más de 50.000 firmas de ciudadanas y ciudadanos andaluces que han respaldado la ILP promovida por más de treinta colectivos sociales entre los que están la mayor parte de las organizaciones sindicales, las confederaciones de padres y las asociaciones profesionales del profesorado, junto a los colectivos y asociaciones más representativas del mundo del alumnado.

Desde Marea Verde Jerez se invita a los claustros, asociaciones de padres y madres, o colectivos estudiantiles, a poner en marcha diferentes iniciativas de manera individual o colectiva para difundir, antes del miércoles próximo, en medios y redes sociales, el apoyo a esta propuesta de ley. Entre estas acciones invitamos a difundir fotografías con carteles alusivos al tema, y/o mensajes con los hashtag:

#AndaluciaBajaLaRatio #BajadaDeRatioxLey

Jerez, 10 de diciembre de 2022 Marea Verde Jerez

Pasado y presente

A raíz de la conversación con una compañera y amiga sobre nuestra profesión, he vuelto a leer lo que dije en el EABE12, que tanto efecto causó en las y los asistentes, aunque a mí me parecía, y me sigue pareciendo, sencillo.

Y al volver a leerlo me ha llamado la atención que la última parte, la que que se refiere a los temas que deberíamos debatir porque nos jugamos el futuro de la escuela pública, la podría volver a escribir hoy, como comentaba con mi amiga Olga.

¿Quieren comprobarlo? Aquí está

Retomo el blog hablando de EDUCACIÓN EN ANDALUCÍA

Después de mucho tiempo, por fin, puedo volver a escribir.

No es casualidad que esta nueve primera entrada esté dedicada, una vez más, a le educación en Andalucía. Podía expresarlo a mi modo pero el comunicado de Marea Verde Jerez es suficientemente explícito, así que allá va:

El Movimiento para la Defensa de la Escuela Pública ha convocado para el próximo domingo 24 de abril una manifestación en Cádiz capital para denuncia la situación en la que se encuentra la red de centros educativos públicos en la capital provincial.

La pérdida neta de población en Cádiz, junto al descenso de la natalidad está dejando un rastro indeleble en el sistema educativo, que pierde alumnos a un ritmo acelerado y, por consiguiente, también va perdiendo unidades escolares. Pero la reducción en los centros públicos no se traduce en una disminución equivalente de unidades en los concertados, que han mantenido básicamente la misma oferta que los cursos pasados, provocándose una situación de desequilibrio inédita

La oferta concertada en Cádiz ciudad superaba el 50% en el curso 2017/2018. Según denunciaba la Junta de Personal Docente de Cádiz, un 37,95% del alumnado de infantil de 2º ciclo estaba matriculado en la pública, un 41,81% de primaria y un 39,23 de secundaria.
La situación no ha hecho más que empeorar en toda Andalucía, se han recortado ya 1.200 unidades en lo que va de legislatura.

Está paulatina reducción de unidades y líneas de la Red Escolar públicas está convirtiendo determinados centros educativos en guetos y provoca una selección del alumnado que contradice los principios de equidad y de sociedad plural que la legislación educativa promulga. Este descenso de natalidad ha sido asumido exclusivamente por los centros de la red pública mientras se mantiene o aumenta el número de unidades de la red privada/concertada, provocando en la práctica un aumento de la segunda y una disminución de las primeras alejándose cada vez más de la proporción que existía de ambos modelos hace unos años.

Rechazamos cualquier supresión de unidades en centros docentes de la red pública porque supone un grave atentado a la oferta educativa que la administración debe garantizar en todas las localidades como servicio público esencial de carácter universal.

Queremos recordar el amplio consenso existente en la comunidad educativa en la petición de una rebaja de ratio, es decir una menor cantidad de niños y niñas en cada aula, medida que incidiría de forma inmediata en una mejora de la calidad, en una mayor atención a la diversidad y en el mantenimiento del empleo.

Por todo ello, Marea Verde Jerez estará el próximo domingo 24 de abril en Cádiz, manifestándose en defensa de la escuela pública.

Jerez, 20 de abril de 2022

Por si les queda alguna duda sobre lo que está sucediendo en la educación andaluza recuerden lean a @DaniCela8 aquí

Carta abierta al Consejero de Educación de la Junta de Andalucía

Señor Imbroda:

Hace unos días dijo usted algo luego fue publicado en twitter en la cuenta oficial de la Consejería:

Al decir lo que dice da usted por supuesto que la escuela concertada es mejor que la pública, lo que en términos generales es un craso error: en las pruebas realmente objetivas, calificadas a ciegas sin intervención de personas interesadas, como son las de selectividad, el alumnado de la pública obtiene mejores resultados.

Como le dice, expresamente, una asociación de directores y directoras, desde la pública no se mira a la concertada de reojo sino de frente y los ojos, y desde luego sin complejo de inferioridad. Si fuera tan buena como pretende no necesitaría tanta ayuda.

Eso en términos cuantitativos, porque hablando de los cualitativos no digamos. Fíjese:

  • Los medios de la pública no son buenos, ya se han encargado ustedes con sus recortes de que así sea, y no cuenta con la financiación extra que aportan los padres en la concertada. Ya sé que que las aportaciones no son obligatorias (está prohibido por ley) pero se disfrazan de donaciones y quien no colabora sabemos como termina. Y pese a ello se han mejorado los resultados muy significativamente.
  • El alumnado con necesidades educativas especiales está casi en su totalidad en la pública. Esto es un valor, una oportunidad, una riqueza en cuanto a crecimiento personal, cohesión social, aprendizajes para la vida… pero aumenta las necesidades de medios y personal, de trabajo del profesorado para alcanzar los objetivos. Si quiere tener una ligera idea de lo que hablamos le recomiendo que lea este pequeño artículo de un compañero que habla de otro éxito educativo. Espero que tenga usted la sensibilidad suficiente para valorarlo.
  • La escuela pública, dice el movimiento Marea Verde,  es integral, equitativa, solidaria, innovadora, democrática, laica, plural, inclusiva, global y de tod@s y para tod@s. Está explicado aquí. En la concertada se selecciona al alumnado, se adoctrina, las familias y el alumnado son clientes, …
  • La escuela pública es un servicio público la concertada es un negocio y usted, que ha sido socio fundador de una empresa dedicada a ello, lo sabe bien. No tienen, ni de lejos, los mismos objetivos.
  • Cuando hablan ustedes de libertad de los padres para elegir un centro concertado como un derecho, retuercen y desvirtúan los argumentos porque lo que pretenden de verdad es que los centros concertados tengan más libertar para elegir a su alumnado. Usted sabe que siempre lo han elegido. Con mucha mano izquierda, eso sí, por el bien de cada alumno o alumna que estaría mejor en un centro público dadas sus características.  Las familias tienen derecho a un centro educativo cercano y de calidad, es decir, en general, público. Deberían ustedes recordar que se concertaron centros privados cuando la red pública no podía acoger a todo el alumnado al ampliarse la escolarización obligatoria. Lo temporal pretenden ustedes convertirlo no solo en permanente sino en prioritario.

Considero que una persona que acepta el cargo de Consejero de Educación debe tener entre sus objetivos la mejora de los servicios públicos, la escuela entre ellos. Minusvalorarlos, como hizo usted en la frase de marras, desprestigiar a sus docentes de esa forma, me parece indigno del cargo que ocupa. Se diría que hemos puesto, como en el cuento, a la zorra a cuidar de las gallinas. Demuestra usted que no conoce más que de oídas aquello de lo que se encarga.

Desde muchos estamentos se está dando respuesta a un decreto que supone un ataque a la linea de flotación de la escuela pública: sindicatos, AMPAs, directores de primaria y secundaria, grupos y asociaciones que defienden los servicios públicos en general y la escuela en particular. Y en la presentación decía usted que era un decreto consensuado. ¿Consensuado? ¿con quién?

Un decreto que al parecer ni siquiera conoce bien. Mírese:

No sé a usted, a mí su intervención me produce vergüenza ajena. ¡Qué nivel!

En fin, consejero, que no estoy de acuerdo con la gestión que usted está haciendo de la educación, contraviniendo todas las experiencias de éxito en Europa (los países con más éxito educativo sólo tienen enseñanza pública -Finlandia- y cuando hay otro tipo es minoritaria). Pero desde mi desacuerdo le entiendo: para ustedes, los que se dicen liberales, el negocio es lo primero.

Saludos.

¿En qué tipo de centro vas a matricular a tu hija, a tu hijo?

Los míos siempre han estado en la escuela pública, igual que lo estuve yo en mi tiempo. Para mí no había otra opción, era lo que había, pero yo sí hubiera podido elegir para ellas y para él otro tipo de escuela si hubiera querido. Pero sinceramente creo que elegir la escuela pública es la mejor opción por muchas razones, personales y sociales. Sólo algunas:

  • Conozco el trabajo que se hace en los centros públicos desde dentro y sé de su calidad. Puede haber puntualmente malas experiencias, igual que en los privados, pero son eso, puntuales.
  • La convivencia con compañeros y compañeras diversos en recursos y capacidades supone una riqueza y un aprendizaje para la vida en la que siempre existen diferencias. Aprender a valorar a las personas diferentes y descubrir sus capacidades nos hace mejores personas.
  •  Como madre o padre, si quieres, puedes participar en la vida del centro y en la toma de decisiones.
  • Nadie impondrá a tu hijo o tu hija una forma de pensar. Se intentará que sean personas críticas, que piensen por sí mismas y aprendan a respetar los pensamientos y sentimientos de las demás.
  • Convivirán fuera de la escuela con sus amigos y amigas de dentro y de fuera de ella, lo que mejora la cohesión social.

Y considero que puedo por tanto pedir a otras personas que hagan lo mismo que yo hice: matricular a su hijo, a su hija, en la escuela pública y luchar con su comunidad educativa para sea cada día mejor.

En defensa de la escuela pública

Ciudadan@s por la educación pública, una organización ciudadana independiente, lanzó en 2012  una campaña en favor de la educación pública intentando protegerla del desmantelamiento que estaba, y continúa, sufriendo.

Lo hizo con un manifiesto y un video que son hoy tan oportunos  como lo eran entonces, o más.

El manifiesto:

  1. La Educación Pública es un derecho constitucional y Patrimonio nacional irrenunciable.
  2.  La Educación Pública es factor de cohesión social, favorece la igualdad de oportunidades e integra la diversidad.
  3. La Educación Pública es calidad. No aceptamos que se deteriore, sino que se trabaje para mejorarla desde todos los estamentos.
  4. La Educación Pública no es un negocio.

Y el video, con la participación de personas tan relevantes como Mayor Zaragoza, Sami Naïr, Santos Juliá, David Trueba o Teresa Berganza, reivindicando y defendiendo una escuela pública de calidad:

 

Decálogo

Está a punto de comenzar el plazo de matriculación del alumnado de enseñanzas infantil, primaria,  especial y secundaria y la Consejería de Educación presidida por @javierimbroda (quien, por cierto, tiene intereses en la enseñanza concertada (1) lo que debería ser incompatible con su cargo de Consejero de Educación) ha lanzado el primer ataque a la linea de flotación de la enseñanza pública con el decreto de escolarización.

Lo explicaré con más detenimiento, pero no en esta entrada. Por hoy me conformo con recoger el decálogo que la Marea Verde ha elaborado de la escuela pública, con cuyas ideas que no puedo estar más de acuerdo.

Aquí lo tienen:

La escuela pública

1. Es de todos y todas: garantiza el derecho gratuito a la educación, no busca el negocio.

2. Es para todos y todas: Genera cohesión social y no excluye ni segrega a nadie.

3. Es integral: Educa integralmente y no busca solo resultados académicos.

4. Es equitativa: Garantiza igualdad de oportunidades y compensa desigualdades sociales.

5. Es solidaria: Busca el éxito escolar y social de todos y todas.

6. Es innovadora: Cuenta con profesionales con compromiso y preparación.

7. Es democrática: Las familias participan y deciden, no son “clientes”.

8. Es laica y plural: Educa en libertad y no impone dogmas y creencias particulares.

9. Es inclusiva: considera la diversidad como una oportunidad y una riqueza.

10. Es global: No pretende que un centro sea el mejor, sino que todos sean los mejores.

(1) Me advierten que fue socio fundador de la empresa y vendió sus acciones al ser nombrado consejero. Pero queda claro cuáles son sus intereses, ¿no es verdad?

Docentes y más

No lo sabía, pero resulta que hoy, 5 de octubre es el Día Mundial del Profesorado. Aprovecho la ocasión para difundir un documento elaborado por Marea Verde cuyo contenido comparto íntegramente.

EL DERECHO A LA EDUCACIÓN Y LA LIBERTAD

   La Educación Pública es la única que garantiza la equidad y la cohesión social. Necesitamos un Sistema Público de Educación, de titularidad y gestión pública, como eje vertebrador y fundamental del sistema educativo. La educación es un derecho universal que, según los tratados internacionales de la ONU y la UNESCO y la propia Constitución Española, debe ser garantizado mediante un servicio público que permita ejercerlo en condiciones de igualdad, sin ningún tipo de discriminación de origen social o cultural, o por razones de creencias, de sexo, de orientación sexual o cualesquiera otras características de índole personal.  

   Estos días se está hablando mucho de una pretendida “libertad de elección de centro escolar”. Realmente, tras ese término se esconde una preferencia de selección escolar. Es cierto. Algunas familias muestran una cierta predilección por los centros concertados a la hora de escolarizar a sus hijos e hijas frente a la opción de los centros públicos, y eso a pesar de que estos últimos presentan condiciones objetivas más favorables para la educación de calidad (por ejemplo, contando con aulas menos masificadas o con profesorado seleccionado en pruebas objetivas que respetan igualdad, mérito y capacidad). Podríamos pensar que los centros concertados pueden ofrecer una mayor calidad en la educación académica, pero los datos lo desmienten. Tampoco los resultados respaldan una hipotética mejor formación en comportamientos sociales en los centros concertados con respecto a los centros públicos. Por otro lado, el factor religioso (católico) tiene una cierta relevancia, aunque no es determinante en último extremo, para la elección de centro.

Lo que sí respalda la evidencia estadística, es la creencia de los padres y las madres en que los ‘contactos’ sociales y los compañeros y las compañeras de aula pueden influir en los resultados educativos y en el futuro sociolaboral de sus hijos e hijas, motivo por el cual suelen preferir centros concertados. Es decir, las características socioeconómicas medias del alumnado y de sus familias parecen proporcionarles más ventajas en las relaciones futuras. Lo cierto es que detrás de muchas invocaciones a la “libertad” de elección de centro lo que se esconde es el rechazo a la mezcla social, a educar a los hijos e hijas con los que no son de la misma clase.

Los estudios especializados así lo demuestran. Una reciente investigación en sociología de la educación, de la UAM (Rogero y Andrés, 2016), confirma que “la libertad de elección de centro no existe, es un término falaz para justificar un sistema que segrega al alumnado y que sirve a las clases medias y altas para alejarse de los alumnos extranjeros y de las clases bajas”. El informe de la OCDE denominado “Equidad y calidad de la educación. Apoyo a estudiantes y escuelas en desventaja”, indica claramente que “proporcionar plena libertad de elección de escuela a los padres puede dar por resultado la segregación y generar mayores desigualdades”.

En definitiva, el sistema de “elección de centro” se basa en la lógica individualista de la “ética del más fuerte” y no en la lógica igualitaria de la pluralidad y la convivencia. Así entendida, la libertad de elección es un privilegio y no un derecho.

La Constitución no ampara los conciertos. La libertad de enseñanza reconocida por la Constitución Española (Artículo 27) se concreta en la posibilidad de creación de centros privados, con arreglo a una normativa estatal, para el reconocimiento y homologación de sus actuaciones. Pero en modo alguno se contempla en nuestra Constitución, la posibilidad de que las familias deban recibir una ayuda pública para elegir entre ambas redes, pública y privada, ni que ésta última deba ser financiada con fondos públicos.

El texto constitucional no indica que el Estado esté obligado a otorgar gratuidad a la educación en centros privados por el simple hecho de que las familias elijan un centro distinto del creado por los poderes públicos.

Así lo dejó asentado el T. C. en la sentencia 86/1985, de 10 de julio: “…siendo del todo claro que el derecho a la educación no comprende el derecho a la gratuidad educativa en cualesquiera centros privados, porque los recursos públicos no han de acudir, incondicionadamente, allá donde vayan las preferencias individuales.”

La educación concertada de España es una anomalía en la UE. La media de centros privados financiados públicamente alcanza el 32,7%, en el país, en todos los demás países, la educación es fundamentalmente pública (89,2% en primaria y un 83% en secundaria en la UE-28, frente a un 67,3% de España).

Hay otra realidad incuestionable, la educación concertada segrega: La doble red de centros, se ha convertido en estos años en garantía de desigualdad. El 82% del alumnado inmigrante, de minorías y con necesidades educativas específicas está escolarizado en la escuela pública . Por tanto, no cabe hablar de calidad de la enseñanza, sino de calidad social de la clientela. Con ello nos encontramos ante un círculo vicioso de segregación social que, de continuar, aboca a una importante merma de la equidad y la cohesión social.

El sistema de conciertos educativos se planteó como una medida transitoria, como complemento a una red pública, ante la insuficiencia de centros públicos que existían en España a principios de los años 80, cuando el derecho a la Educación se hizo universal. Sin embargo, hoy es muy factible la desaparición paulatina y no traumática de los conciertos educativos. Como ya se ha hecho de manera puntual en varias comunidades autónomas. Sin perjuicio económico para las instituciones, y con la integración laboral del profesorado.

Estamos ante la disyuntiva entre dos proyectos ideológicos, sociales y políticos a nivel mundial. Dos formas radicalmente diferentes de entender el ser humano, las relaciones económico-sociales y la educación.

El primero, asienta sus raíces en un modelo económico y social  basado en el egoísmo competitivo. Para esta ideología el interés colectivo no tiene por qué ser la finalidad de la política educativa. Aboga por un mundo de competición descarnada, donde el mercado regule quién sobrevive en esta lucha permanente y desaparezcan los mecanismos de protección del bien común.

Existe otro modelo que considera que la finalidad de la educación es conseguir el amor y el gusto por el saber, el desarrollo moral y la formación de ciudadanía crítica y comprometida con la mejora de la sociedad en la que viven. Busca la mejora de todas las escuelas públicas y hacerlas aceptables a las familias, en vez de incitarlas a elegir y competir, ya que no solo es menos costoso, sino que preserva los fines sociales de la educación. Este el el nuestro.

Comienza el curso

Se llama Javi y tiene 4 años. El domingo estaba ansioso, deseando que llegara el lunes para volver al cole. Con la ilusión de quien desea reencoantrar a sus amigos y amigas y a su maestra, de quien está seguro de ir a pasarlo bien y aprender cosas que le interesan. El lunes se levantó temprano y consiguió salir de casa media hora antes de tiempo porque temía llegar tarde.

Javi tiene mucha suerte. Y la tiene por partida doble:

  • En primer lugar, tiene una familia, especialmente su madre, que le acompaña en su aprendizaje, que fomenta sus intereses aun en contra de sus propios gustos, y busca con él información de los temas han despertado su curiosidad. Que buscó información para elegir el colegio en el que solicitar plaza y optó por aquel en el le parecía que podía ser más feliz. Al ver lo contento que va, está convencida de no haberse equivocado.
  • En segundo lugar, va a un colegio en el que se trabaja por proyectos y se implica a la familia en el aprendizaje del alumnado desde siempre. (Una maestra que tenía a sus hijos en él decía hace muchos años que el trabajo de verdad lo hacían en casa, con su madre o su padre, porque las tareas de investigación que les encargaban no eran para alumnado de su nivel, necesitaban una persona adulta y con formación que les facilitara la búsqueda).

Javi va a un colegio concertado de una sola línea en el que el profesorado está seleccionado (tiene que ser afín al proyecto de trabajo y adoptar la metodología común, igual que en cualquier centro privado) y el alumnado… también. En teoría los criterios de admisión  son los mismos que en los centros públicos, pero no conozco ningún centro público en el que no haya alumnos o alumnas con dificultades económicas, de minorías sociales, con necesidades de compensación educativa y en éste sí sucede: todo el alumnado pertenece a lo que conocemos como familias bien, y el único alumno con dificultades las tiene del espectro autista y es hijo de una del las profesoras. Tampoco conozco ningún otro centro en el que no se oferte la asignatura de Religión: es un centro laico (como deberían ser los públicos, por cierto) y si quieres religión te vas a otro.

Cuando mi amigo Miguel nos refrescaba el significado de los conceptos SEGREGACIÓN, INCLUSIÓN, EXCLUSIÓN, INTEGRACIÓN y EQUIDAD relacionados con el alumnado, yo pensaba también en la inequidad que existe entre los centros sostenidos por igual con fondos públicos, no sólo en los medios (no sé si existirá alguno concertado en el que las familias no aporten cantidades significativas de dinero, pese a lo que diga la ley), también en la selección de profesorado y alumnado que realizan. Aunque la última no se reconozca.

Entiendo que haya familias que quieran llevar a sus hijos a colegios elitistas, pero la educación que financia el estado debería aportar las mismas oportunidades  para todo el alumnado. Todos los colegios deberían recibir alumnado diferente en proporciones similares: la diversidad supone dificultades pero aporta riqueza si se gestiona bien, si se incluye a todos y todas de verdad y mucho mejor si se consigue la equidad, como demuestran a diario algunos centros. Y todos deberían contar con los mismo medios: no puede ser que en los centros públicos no se pueda pedir un euro para fotocopias y en los concertados se pida una aportación voluntaria cada trimestre para mejorar las condiciones del centro. Por cierto, ahora que la climatización de las aulas está en fase de inicio en la pública, ¿hay aulas en la concertada andaluza que no la tengan desde  hace años? ¿Quién la financió?

Y el profesorado, ¿cómo en la concertada asume sin rechistar horarios (algunos en secundaria hasta veinticinco horas semanales de clase con muchas que no son de su especialidad), calendario (formación obligatoria en el mes de julio, por ejemplo), metodología…, y en la pública tantas veces se ponen zancadillas a los equipos directivos que intentan salirse de la rutina? También sucede al contrario, que el equipo directivo dificulta cualquier innovación. ¿Cómo es que resulta tan difícil que se reúnan en equipos de trabajo en el mismo centro personas que mejorarían la  educación? Conozco la respuesta, la burocracia se impone, pero ¿así debería ser?

Pese a todo ello los resultados, si nos fijamos en el alumnado que supera la selectividad no son peores en la pública, quizá que hay centros no públicos en los que aprueban los froilanes. 

Cartel en el tablón de anuncios de un centro público a comienzos de junio